
El imperio romano, conocido entre otras muchas cosas por su arquitectura y su ingeniería. En la actualidad podemos encontrar verdaderas maravillas, restos de lo que en su día fue el mejor imperio del mundo. Roma se convirtió en el centro del conocimiento y el lugar ideal dónde poder desplegar todo el potencial de un genio.
Marco Vitruvio, ingeniero y arquitecto al servicio de Julio Cesar, inspirador de uno de los más conocidos dibujos de Leonardo da Vinci, fue el encargado de realizar el que esta considerado el primer tratado de arquitectura de la Historia, un tratado compuesto por una serie de 10 libros, editado en torno al año 20 A.C.

En el tratado se tratan todo tipo de temas relacionados con la arquitectura, desde los materiales y la composición de los mismos hasta la distribución de las diferentes partes de las obras, la proporción entre las mismas, etc. Vitruvio intenta así aglutinar en todo el conocimiento de la época necesario tanto para el desempeño de tal profesión, como para la formación de los profesionales, en el podemos encontrar los tres valores básicos de la arquitectura que todavía hoy lo siguen siendo: “Belleza, firmeza y utilidad”.
La obra fue olvidada durante siglos hasta que a finales del siglo XV se reeditó en Italia, sirviendo así de inspiración para los renacentistas, movimiento que como intentaba de recrear las maravillas del mundo clásico.
Por tanto Vitruvio es una parte importante del arte de la Arquitectura, todavía en la actualidad siguen causando asombro y maravilla sus dibujos, su obra supone uno de los mejores legados de ese gran imperio que fue roma.
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