
El cirujano vestÃa con una piel de cabra o de oveja y utiliza una piedra afilada con la que amputar el brazo de su paciente.
Los cientÃficos hallaron pruebas de la cirugÃa durante el trabajo en una tumba de principios del NeolÃtico descubierta en Buthiers-Boulancourt, a unos 65km al sur de ParÃs. Se encontraron que se habÃa empleado un alto grado de conocimiento médico para quitar el antebrazo izquierdo de un anciano alrededor de 6.900 años atrás.

Según el  Instituto Nacional Francés para la Investigación Arqueológica Preventiva (INRAP) el paciente parecÃa haber sido anestesiado en unas condiciones asépticas, el corte era limpio y la herida habrÃa sido curada.
La revelación podrÃa obligar modificar la historia de la medicina, sobre todo porque los investigadores han informado recientemente de señales de otras dos amputaciones en el neolÃtico en Alemania y la República Checa. Se sabÃa que los médicos llevaron a cabo trepanaciones de cráneos durante la edad de piedra, pero no amputaciones.”Los primeros agricultores europeos fueron por lo tanto capaces de realizar de actos quirúrgicos muy sofisticados”, afirman los miembros de INRAP. El descubrimiento fue realizado por los arqueólogos Cécile Buquet-Marcon y Anaick Samzun y el forense Philippe Charlier.
De ello se desprende la investigación sobre la tumba de un hombre de edad avanzada que vivÃan en el perÃodo cuando los cazadores-recolectores de Europa comenzaron a dedicarse a la agricultura, la ganaderÃa y la cerámica. El paciente era importante: su tumba fue de 2 m de largo, más grande que la mayorÃa – y contenÃa un hacha de esquisto, un pedernal y los restos de un animal joven, que son la evidencia de un alto estatus.
El aspecto más intrigante, sin embargo, fue la ausencia de los huesos del antebrazo y la mano. Una baterÃa de pruebas biológicas, radiológicas y otros demostraron que el hueso húmero habÃa sido cortado por su parte final “en una amputación intencionada y con éxito”. Sra. Buquet-Marcon, dijo que el paciente, que es probable que fuera un guerrero, podrÃa haberse herido en el brazo por culpa de una caÃda, el ataque de algún animal o durante una batalla.
El sÃlex casi seguro que podrÃa haber utilizado como un bisturÃ. Buquet-Marcon, afirmó que era probable que se hubiesen utilizado plantas analgésicas, tal vez la Datura alucinógenas. ”No sabemos a ciencia cierta, pero tuvieron que encontrar la manera de mantenerlo inmóvil durante la operación”.
Las pruebas revelaron  que el paciente sobrevivió a la operación y, a pesar de que sufrÃa de artrosis, vivió durante meses, incluso años, después El contenido de su tumba demostró que a pesar de la pérdida de su antebrazo seguÃa siendo parte de la comunidad. ”Su incapacidad no expulsarlo del grupo”, dijeron los investigadores.
El descubrimiento demuestra que el conocimiento médico avanzado y complejo de las normas sociales están presentes en Europa en alrededor de 4900BC, cirugÃa mayor y que probablemente han sido más comunes que creÃamos.
Fuente: TimesOnline.Uk